¿Se pueden mostrar los senos en público?

Se analiza la exhibición pública y el tema de exhibiciones obscenas para el derecho, incluyendo el derecho penal

 

 

Para leer la primera página con la resolución y noticia.

 

Sexualidad femenina y masculina

Por Luciana S. // La autora es licenciada en Letras.

Ayer un querido amigo de treintaypico me preguntó con toda inocencia, y bastante incredulidad, si las mujeres son tan sexuales como los hombres.

Así estamos. Hombres de todas las edades naturalizando una forma de sexualidad descontrolada, exhibida y manipuladora.

Creyendo el verso de que la mujer es un ser misterioso, que no es tan sexual pero que cuando dice que NO quiere decir SÍ, que no sabe lo que quiere, que su palabra no vale y que el objetivo ulterior es convencerla de dejarlos entrar en su cuerpo. No oyen el NO o el NO SÉ; insisten. El sexo como juego de poder.

Entonces la mujer nunca aprende a detectar su propio deseo, y a ir activamente tras él. La sexualidad de esa mujer se convierte en una consecuencia del deseo de ese hombre.

No hay encuentro. A la mujer no la ven. Ven un cuerpo como un tablero de dardos, donde cada parte da puntos y cada hombre hace lo que sea por embocar donde los medios dicen que da más hombría.

La mujer ni siquiera está presente. Siguen el manual social, dando y pidiendo actos como si fueran servicios, y evaluando la calidad. Es el sexo en la era capitalista. Lo aprendieron viendo pornografía, viendo algunos programas de TV (que son pornografía pública masiva), viendo anuncios de televisión, pasando por cada puesto de revistas…

Salen a la calle y aplican su mirada y sus palabras rapaces sobre mujeres y chicas de todas las edades que ya tenemos el cuerpo rigidizado y contraído de caminar a la defensiva en cada cuadra. Así nos someten. Nos manosean con palabras, con miradas… si tenemos suerte de que no sea con las manos.

Nos transforman en un show, nos hacen sentir que la vida es una pasarela donde estamos siempre sujetas a la mirada del otro. Nos hacen creer, desde chicas, que somos un objeto a ser evaluado y manejado por otros.

Muy conveniente para la industria de la moda, la cosmética y todo lo que apunta al “arreglo” personal. Algunas se insertan plástico en las tetas para cumplir al menos con esa valoración que parece ser la única a la cual poder aspirar.

Otras, que hacen desde hace años el trabajo interno de descontaminarse de toda esa violencia, se animan a disfrutar de sus cuerpos al sol en la playa.

Y les recuerdan que eso es inaceptable: ¿cuerpos relajados y senos naturales disfrutadas por sus propias dueñas? ¿Dónde se vio? ¿Cómo se atreven a “mostrarse” como son? ¡Una denuncia contra estas “provocadoras”!

Ni siquiera se concibe que la mujer exista, sea… la mujer sólo es concebida como un espectáculo, como alguien que se muestra y que incita. Como si la mujer viviera en función de lo que sucede dentro del hombre.

  Nos transforman en un show, nos hacen sentir que la vida es una pasarela donde estamos siempre sujetas a la mirada del otro

Nos culpan de “causar” efectos, de andar por la vida en el cuerpo que la vida nos dio, porque ellos no saben ver, no saben respetar, no saben amar, no saben lo que es una mujer.

Nunca vieron una. Lo único que conocen son imágenes retocadas, maltratadas, rebajadas… Están tan ciegos, tan pervertidos, que incluso les ofende la teta en su función primaria: ¡la teta que alimenta al bebé en el momento y el lugar en que el bebé tiene hambre! Es que las tetas no son para el bebé ni para la mujer que las porta; son para el hombre y el afiche.

Tenemos el cuerpo herido, la mente herida, las emociones al taco. Y entonces nos dicen histéricas, locas.¿Qué más quieren? ¿Disfrutar de su cuerpo en la playa? ¿Ganar lo mismo que nosotros?

Acá nadie gana nada. Vivimos en guerra, y estamos perdiendo todos. No hay encuentro. A la mujer no la ven porque ellos no se ven. No hay contacto del hombre consigo mismo.

No se conocen. Viven una sexualidad pobrísima. No tienen idea de lo que les gusta porque siempre se lo han vendido desde arriba. No conocen la delicia de vivir la sexualidad entre pares. Pares que se ríen juntos, que juegan, que fluyen, que exploran, con amor y placer. Y a nosotras nos pasa lo mismo.

Pero hace décadas que venimos trabajando, en proceso de des-contaminación, conociéndonos, aprendiendo lo que nos gusta y lo que no, aprendiendo a hacer valer nuestra palabra.

Pedimos ayuda, porque es muy difícil hacer ese trabajo cuando en cada cuadra alguien nos devuelve la imagen vieja, nos recuerda que el mundo sigue siendo hostil.

Pedimos más hombres que hagan el camino con nosotras; el camino de conocerse, de escuchar, de cuestionarse toda violencia, de cuestionar su mala educación, de dejar de asociar la hombría al maltrato, de frenar al que dice o hace algo que nos está hiriendo a todos, que nos está bajando la calidad de vida porque es anti-vida, anti-amor.

Personalmente, pido hoy que cada persona de esta sociedad herida haga su propio trabajo de detectar su propia violencia (contra sí misma/o y contra otros) y de poner un freno a la violencia que ven. Es un trabajo arduo y constante. Pero es la única manera de encontrarnos con lo que realmente somos.

 

Tetazo: violar la ley no es sinónimo de revolución social

Transcribo otra opinión sobre el tema, del blog Juristeca:

“Estamos en días en los que un grupo de mujeres arbitrariamente decidió ir a una playa en Necochea y tomar sol sin la parte superior de la bikini, querían dorar sus pechos (?). Luego del revuelo y el escándalo en el lugar, protagonizado por no menos de 10 agentes distintos de la policía local, un juez, Mario Juliano, resolvió archivar las actuaciones por entender que lo que estaban haciendo esas mujeres no puede ser considerado como una contravención en los términos del art. 70 del DECRETO-LEY 8031/73 (Código contravencional de la Provincia de Buenos Aires).

Repasemos lo que indica ese artículo: “Será sancionado con multa entre el quince (15) y el cuarenta (40) por ciento del haber mensual del Agente de Seguridad (Agrupamiento Comando) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, el que con acto, palabra, dibujo o inscripción torpe u obscena ofendiera la decencia pública. La pena se duplicará si el hecho fuera cometido en lugar donde se realizaren actos o espectáculos públicos o lo fuere contra personas del culto, ancianos, enfermos mentales, mujeres o niños.”.

Uno de los argumentos del Juez para desechar la causa fue la vaguedad con la cual este artículo establece la figura contravencional, y francamente en dicho sentido coincido, es una norma bastante difusa y poco clara. Sin embargo, el sentido de estas líneas no es el de discutir el actuar correcto o incorrecto del Magistrado, sino analizar un poco como se dio todo el hecho y porque la gente actúa como lo hace.

A todas luces este evento estuvo armado desde el principio. Claramente las mujeres tenían la intención de hacer “topless” para llamar la atención y generar revuelo mediático. Tal es así que en todo momento, cuando ellas mismas se filman en medio del conflicto, sacan a relucir el mismo argumento: “Nosotras no podemos estar en pechos y los hombres si.”. Una rayana tontería. Aclaremos una cuestión, acá la cosa no pasa por si el hombre muestra sus tetillas y la mujer no puede hacerlo, acá es evidente la intención de la transgresión de la norma por la transgresión misma. Con el criterio de estas “chicas” entonces los hombres deberíamos usar una tanga y mostrar los gluteos, cosa que no hacemos. Pero, ¿por qué los hombres no mostramos los gluteos y las mujeres no muestran sus pechos?, fácil, es algo cultural. Podes estar o no de acuerdo, pero no se puede soslayar que en este país es costumbre actuar de esa manera, y la ley se arma en base a ello. ¿No te gusta la ley? Ajo y agua, la ley está para ser cumplida, y en todo caso si queres podes juntar firmas y presentar una propuesta de modificación en el congreso o la legislatura local de tu jurisdicción, pero lo que no podes hacer de ninguna manera es violarla porque “pintó”.

Las normas existen para ordenarnos como sociedad, para lograr que podamos convivir teniendo certezas de los derechos y obligaciones que todos tenemos. Son parte del contrato social imaginario al que adherimos cuando decidimos vivir en una determinada sociedad. Yo no puedo transgredir la ley porque no es de mi agrado. Pensemos en el absurdo de que a cada uno le generara incomodidad una norma X, o Y, o Z. ¿Qué pasaría si todos pudiesemos violarlas? ¿Podríamos llevar adelante una vida en sociedad de esa manera? No, claramente no.

Como dije, pienso que en particular el art. 70 del Código Contravencional de la Provincia de Buenos Aires es cuanto menos dudoso en su contenido, pero eso no habilita a nadie a violarlo. En todo caso es el poder legislativo de la Provincia el que debe discutir la cuestión y modificarlo para aggiornarlo a los tiempos en los que vivimos. Y aclaro que mis dudas sobre aquél no se basan en una defensa al exhibicionismo ni nada por el estilo, sino simplemente a la poca calidad de redacción que tiene, siendo muy poco claro en la tipificación de la figura contravencional en cuestión. Basta con mirar el art. 129 del Código Penal, el cual establece el delito de “Exhibiciones obscenas,” y comparar ambas normas:

ARTICULO 129 — Será reprimido con multa de mil a quince mil pesos el que ejecutare o hiciese ejecutar por otros actos de exhibiciones obscenas expuestas a ser vistas involuntariamente por terceros.
Si los afectados fueren menores de dieciocho años la pena será de prisión de seis meses a cuatro años. Lo mismo valdrá, con independencia de la voluntad del afectado, cuando se tratare de un menor de trece años.
Aquí es clara la figura y no puede dudarse de cual es la acción típica que configura el delito.

Otra cuestión no menos relevante es que siempre el argentino olvida que sus derechos comienzan donde terminan los de sus pares, y es evidente que estas mujeres alborotadoras ni siquiera se pusieron a pensar que la playa estaba llena de chicos. Tal vez para un mayor ver una mina en tetas es algo normal y no le genere mayor asombro, tal vez hasta para un nene muy chiquito (menor a 3 años) el hecho tampoco le provoque nada raro por no tener conciencia de la situación, pero pensemos en los pibes de 10 a 15 años. ¿Cómo reaccionarían estos ante la situación de ver a un grupo de mujeres en tetas? ¿Les parecerá algo normal? No, desde ya que no, porque acá no estamos acostumbrados a ello. Una vez más, no tenemos la libertad de elegir que normas cumplir y cuales no. No existe justificación alguna para lo que estaban haciendo estas mujeres, todo ello a pesar de que en el caso particular la ley es obsoleta y debiera ser modificada.

Este caso es el claro ejemplo de la costumbre “contra legem”. Intentar instalar por medio de la opinión pública un pensamiento para que se haga “costumbre” romper la norma. No es el camino, el camino es llevar la discusión al ámbito legislativo y lograr que se modifique la ley, no infringirla para luego modificarla.

Comentario aparte merece la paupérrima actuación de los agentes de policía. Mamarrachesco todo, desde su actitud hasta la forma en la cual se expresan. Se nota la escasa preparación educativa que tienen y la decadencia cultural en la que se encuentran inmersos. Que una oficial de una fuerza de seguridad del Estado le hable a un ciudadano y le diga “te pongo los ganchos” es una muestra clara de su nivel educativo, y lo que es peor, del nivel educativo de las fuerzas de seguridad en general. Hemos destrozado la credibilidad de las instituciones que supuestamente fueron creadas para cuidarnos, las hemos llevado a lo más bajo de lo más bajo. Nuestra historia, especialmente el flagelo de varias dictaduras, logró desprestigiarlas al punto de que los ciudadanos ya no confiamos más en ellas, y que el Estado decida dejar de invertir recursos para perfeccionarlas. Los sueldos de los agentes de seguridad son paupérrimos, y la preparación académica que se les brinda más escasa aún. Yo no puedo entender como pensamos que una persona con esa educación puede llegar a “cuidarnos”. La situación que se vivió en esa playa, a pesar de la actitud intencional de las mujeres que estaban haciendo topless, podría haber sido manejada infinitamente mejor si esos oficiales de Policía hubiesen estado mejor preparados, si hubiesen tenido otros conocimientos académicos y, especialmente, si alguien les hubiese enseñado a comunicarse como corresponde.”

(fuente)

 

Sentencia completa

 

USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA PROVINCIA DE BUENOS AIRES PODER JUDICIAL A-1 Juzgado Correccional 1 de Necochea. Causa 10585 – “NN s/denuncia” Necochea, 31 de enero de 2017. Y VISTO: Las actuaciones contravencionales que llevan el número 10.585 caratuladas: “N.N. s/Denuncia” dando cuenta que siendo alrededor de las 16.50 horas del 28 de enero de 2017 una comisión policial de la Comisaría Tercera es alertada por una persona del sexo masculino, muy ofuscada, porque en el sector de la playa pública se encontraban unas mujeres haciendo topless. El personal policial se constituye en el sitio comprobando que había cuatro mujeres sin la parte superior del traje de baño, mostrando los senos. El público en el lugar comenzó a gritar en ese momento, unos a favor y otros en contra de las mujeres que hacían el topless. Que iniciando un diálogo las mujeres se colocan los corpiños, retirándose el personal policial. Minutos después la comisión es alertada por el 911 dando cuenta que un hombre, de apellido González, se encontraba molesto, ya que inmediatamente que los uniformados se retiraron de la arena las mujeres se habían vuelto a quitar los corpiños, descubriendo sus senos. Que regresando al lugar constatan que existía un nuevo tumulto, con personas que se manifestaban a favor y en contra, por lo que los funcionarios aconsejan a las mujeres que se alejen un poco para evitar conflictos, a lo que las mujeres, y más específicamente la mayor de ellas, Susana Taborda, interpretaron que las estaban echando de la playa, a lo que los uniformados respondieron que no era de tal manera. A fs. 4, 5 y 6 declaró el personal policial interviniente, corroborando lo reflejado en el acta de procedimiento. Las actuaciones fueron remitidas para conocimiento del Juzgado Correccional con competencia contravencional originaria, por tratarse de un hecho de trascendencia. Justamente por la resonancia pública, local, nacional e internacional del evento, tuve ocasión de ver un vídeo donde se reflejaron los episodios descriptos1 . 1 http://www.diario4v.com/necochea/2017/1/29/video-completo-todo-escandalo-topless-kabryl12573.html Y CONSIDERANDO: 1. Adelanto que desde mi perspectiva los hechos narrados carecen de relevancia contravencional y las actuaciones deben ser archivadas. La norma en la que podría encuadrar la conducta es la del artículo 70 del Decreto Ley 8031/73 (Código Contravencional), que establece: “Será sancionado con multa entre el quince (15) y el cuarenta (40) por ciento del haber mensual del Agente de Seguridad (Agrupamiento Comando) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, el que con acto, palabra, dibujo o inscripción torpe u obscena ofendiera la decencia pública. La pena se duplicará si el hecho fuera cometido en lugar donde se realizaren actos o espectáculos públicos o lo fuere contra personas del culto, ancianos, enfermos mentales, mujeres o niños”. Sin embargo, esta disposición legal es notoriamente inconstitucional. La contradicción constitucional reside en la imprecisión y vaguedad de los términos empleados por la ley (obscenidad y decencia pública), que imposibilita a las personas conocer los límites de lo punible y lo impune (artículos 18 y 19 C.N.). En el caso concreto no existe la posibilidad material de convenir si el topless puede ser considerado obsceno y contrario a una supuesta decencia pública, para el caso que ésta existiera. Pero además, la lesividad de una conducta de esta índole (descubrirse el pecho) es ciertamente dudosa, y por imperio de lo establecido en el artículo 19 constitucional los actos que no perjudiquen a terceros se encuentran exentos de la autoridad de los magistrados. En estos términos, teniendo en cuenta la ausencia de materia contravencional, sumado a la falta de identificación de las presuntas contraventoras e individualización de testigos de los hechos, las actuaciones deben ser archivadas (artículos 18 y 19 C.N.). 2. No obstante esta decisión, y en función de la enorme trascendencia pública de los hechos a nivel local, nacional2 e internacional3 , la ocasión es apropiada para que la intervención estatal no se limite al mero archivo de las actuaciones. Existen condiciones para colocar en la agenda de discusión cuestiones que se encuentran largamente postergadas. 2 http://www.lanacion.com.ar/1980265-escandalo-en-necochea-por-tres-mujeres-que-hicieron-toplessen-la-playa USO OFICIAL – JURISDICCIÓN ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA PROVINCIA DE BUENOS AIRES PODER JUDICIAL A-1 De este modo, resulta adecuado que la Legislatura provincial vuelva a analizar la necesidad de la reforma del Código Contravencional bonaerense (decreto-ley 8031/73) que, como se sabe, se trata de una norma de las postrimerías de la denominada “Revolución Argentina”, que en su momento encabezó Juan Carlos Onganía. El texto legal, de notoria influencia en la vida de los bonaerenses, no ha logrado ser modificado y adecuado a las exigencias de la vida en democracia, pese a reiterados intentos y a las numerosas declaraciones judiciales de inconstitucionalidad de diferentes artículos. Probablemente, esta sea una buena oportunidad para hacerlo, legando a la sociedad herramientas que de verdad contribuyan a regular el uso de los espacios públicos y la convivencia de la vecindad. En este sentido encuentro oportuno invitar a la Legislatura bonaerense a la realización de un amplio y generoso debate en torno a las normas contravencionales con el propósito de arribar a un nuevo texto, actualizado a las exigencias de la vida moderna. 3. No pueden ni deben descartarse nuevos episodios de esta índole en lo que resta de la temporada estival, como así tampoco manifestaciones de personas que pueden expresarse a favor o en contra del topless en las playas necochenses. Las autoridades ejecutivas serán las encargadas de administrar estas situaciones, pero en mi condición de Juez Contravencional de feria me permito reiterar que el artículo 70 del Decreto Ley 8031/73 es notoriamente inconstitucional y debe evitarse su aplicación. Además, que en el contexto de la cuestión suscitada, donde se disputan derechos aparentemente en pugna, debe garantizarse la libertad de expresión y el debate de las ideas dentro del marco de la convivencia y el Estado de Derecho, por lo que se aprecia correcto que las fuerzas de seguridad se limiten a asegurar el ejercicio de esos derechos y, llegado el caso, mediar entre los ciudadanos con opiniones diferentes 3 http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/31/argentina/1485831760_928291.html; http://www.mirror.co.uk/news/world-news/women-stage-topless-protest-beach-9722337 para evitar innecesarias confrontaciones y hechos de violencia, prescindiendo el empleo de medios coercitivos (artículo 9 de la ley 13482). Por lo que, se resuelve: I. Archivar las actuaciones por resultar los hechos contravencionalmente irrelevantes (atípicos) (artículos 70 DL 8031/73; 18 y 19 CN). II. Solicitar a la Legislatura de la provincia de Buenos Aires se sirvan analizar la posible reforma general del Código de Faltas (DL 8031/73) y particularmente su artículo 70, habida cuenta su notoria contradicción constitucional (artículos 18 y 19 CN). III. Recomendar a la Jefatura Departamental que para el caso que se susciten nuevos episodios de esta índole (topless) en las playas locales, o manifestaciones a favor o en contra del ejercicio de esta práctica, procuren una intervención que priorice la mediación a los fines de garantizar la libertad de expresión y el ejercicio de derechos, en un marzo de paz y convivencia que evite las expresiones violentas (artículo 9 ley 13482). Regístrese. Notifíquese. Fdo.: Mario Alberto Juliano. Juez Correccional de Feria