Morfando En Zapatillas – Bar De Viejes, les encuentros

El bar porteño revisitado, o revisitada en esta nota

En la cuarentena se pierde la posibilidad de encontrarse al menos en el mundo real. De estar en el espacio público. En en un espacio de dualidad entre lo público y privado están los bares. Buenos Aires tiene muchos bares, algunos son bares de viejes.

Lo encontré de casualidad por Instagram, mientras veía fotos de Roma del Abasto. Etiquetado, Bar de Viejes. Entré por las fotos, la verdad, pero hay mucho más. Entrevisté a quien las sube. Resalto una frase dell final de la entrevista, pero como en el sánguche, lo rico también está en el medio, en el relleno.

El mejor tostado de miga o el mejor sándwiches de crudo y queso probablemente lo comas en un bar de viejes, no en un café nuevo.  Porque hay un conocimiento que se afianza en la repetición a lo largo del tiempo. Como en la película Kung Fu.

-¿Qué son exactamente los bares de viejes, cuáles califican? ¿Y qué función cumplen?

Los bares de viejes son una categoría específica de bares, los famosos “café-bar de barrio” que tienen que ver con la identidad y el patrimonio cultural de Bs As y que están fuera del circuito oficial de Bares Notables.

Los bares de viejes son como un club de amigos, cumplen una función social comunitaria asociada a la vida en el barrio que es un fundamental para la contención y la sociabilidad de los habitantes.

A diferencia de algunos de los “bares notables” (no todos, ya que algunos están en barrios muy alejados del “centro”), los bares de viejes son espacios no cooptados por el turismo. Están más cerca del barrio que del centro, y en ese sentido son la resistencia a un modo de habitar y de consumir hegemónico, son una forma de descentralizar la ciudad.

-Supongo que para el turismo deben tener un atractivo inmenso, digo, como vecino, nunca le diría a un turista de ir a Puerto Madero, o sí pero para ir a la reserva y ver la flora y fauna autóctona. ¿Hay un concepto de bar autóctono y local? ¿Cambia respecto de por ejemplo España de donde tomamos mucho de su herencia?

Claramente la herencia de los bares de viejes es española. Diría que el 80% de los bares son de asturianos o gallegos y hay una continuidad visible con ese legado. Hay proyectos gemelos a @bardeviejes en Madrid @madridnofrills, y otro en Milán @postisinceri.

Hoy los bares de viejes pertenecen al LADO B de Buenos Aires, a una cultura en vías de desaparición, y al mismo tiempo, son la expresión más local de la cultural rioplatense. Ofrecen un mundo clásico y particular frente al mundo global y despersonalizado.

El sanguche de crudo con manteca, frente al cupcake. Con respecto a España, cambia lo que se concibe como expresamente local: allá es la caña con tapa, aquí la birra con maní o el café con medialunas, pero ambos tienen que ver con sostener una práctica cotidiana a través de generaciones, con ser un punto de encuentro en la zona y con el gusto por lo simple.

-¿El bar de vieje es típicamente porteño? ¿Qué pasa en las provincias? Me imagino cada ciudad debe tener los suyos, son lo opuesto a un no lugar, en el sentido de Marc Augé

Está muy asociado a una cultura rioplatense. Montevideo, en ese sentido, es LA ciudad bar de viejes de América Latina, pero no es exclusivamente porteño. Tiene que ver con una lógica de lo local, de pequeños espacios que actúan como centros de cohesión social.

En la página hay un recorrido federal: hay un mapa bardeviejes de Montevideo, de Mar del Plata, de Trenque Lauquen, de Corrientes, Misiones, Salta. Exactamente. Son lugares opuestos al no lugar. Pienso que son espacios con alma, y eso se siente, no es del orden de la explicación, si no de la percepción.

Son como páramos analógicos en la era digital; lugares que siguen incorporando las formas comunitarias de vivir, la cultura local y barrial y la permanencia y repetición –en un contexto de hiperestimulación y movimiento como el que vivimos (o vivíamos)- como formas de actuar en lo cotidiano.

 

-La gastronomía suele tener una alta rotación de personal, o al menos eso creo… ¿Es distinto en los bares de viejes?

Más o menos. Están los clásicos bares de viejes donde está el mismo mozo desde hace 20 años, pero también, debido a la crisis de los últimos 4 años, muchos bares de viejes se vieron obligados a reducir ampliamente su personal porque no se mantenían en pie. Diría que la gran mayoría de los bares en los últimos años redujo su personal. En muchos atienden directamente lxs dueñxs.

 

-¿Hay incentivos o mecanismos de protección institucionales para preservar los lugares? Me es ineludible hacer una referencia con Cinema Paradiso…

Existe una Ley de Protección de Bares Notables (que son una lista de bares que cumplen con la definición de notable), pero falta voluntad política para que haya una transferencia de fondos del Estado para el resguardo y promoción de estos espacios.

Es decir, hay un marco regulativo con respecto al Patrimonio, pero o no se cumple o es casi inútil. Para los bares de viejes, sin embargo, directamente no hay ningún tipo de protección. Justamente el proyecto busca llevar la mirada a eso que está completamente desatendido por el Estado, pero también por la sociedad.

Y el llamado de atención va hacia los dos sentidos: no es sólo pedirle al Estado mayor inclusión en el resguardo de lo patrimonial, si no también pedirle a la sociedad civil nuevas formas de habitar estos lugares.

El proyecto @bardeviejes tiene que ver con la autogestión, el cooperativismo y la acción colectiva. Se trata de llevar conciencia a la sociedad sobre su importancia social, patrimonial y cultural, para modificar hábitos de consumo y crear una continuidad nueva con lo heredado.

Creo que la clave de supervivencia es repensar la relación entre los actores (trabajadores, empresarios, proveedores, clientes).

Es necesario que haya un sistema de alianzas, un sentido de comunidad activo que permita poner en común necesidades y llevar a cabo nuevas prácticas. Algo “positivo” de la crisis por el coronavirus es que empezó a haber un sentido de comunidad entre los bares, cosa que no existía antes.

Los bares suelen ser entes casi autónomos sin un sentido de organicidad con el afuera, sólo son orgánicos al interior del propio bar. Esta crisis obligó a mirar hacia afuera y tender nuevos puentes entre ellos, a aceptar la famosa sentencia del “nadie se salva solo”.

Si cuando empezó el proyecto, hace 2 años, los bares de viejes estaban en peligro de extinción, hoy la situación es de una gravedad urgente. La gastronomía es uno de los sectores más atacados de la cuarentena, y puntualmente, los bares de viejes que ya estaban resistiendo a la crisis económica de los últimos años, están en estado crítico.

Hoy @bardeviejes está desarrollando una página web con el mapa de los bares y en primera instancia, estarán los que están abiertos en modo cuarentena, ya sea delivery o para llevar. De todas formas, preliminarmente, en las historias destacadas de Instagram está la lista de bares abiertos en este contexto. Muchos siguen abiertos no por razones económicas, si no amorosas.

Porque para las personas que sostienen los bares de viejes, el bar ES su vida. Aún así, en estos casi 4 meses de cuarentena, ya muchos cerraron sus ventanas. La Ibérica en Constitución, Café de la Esquina en Belgrano, Buenos Aires Café en Villa Crespo, todos con casi 40 años de historia.

Hace poco, en el marco de la pandemia, Leandro Santoro y Maria Bielli presentaron un proyecto de asistencia integral a los bares notables. Estas medidas son importantes, pero aún creo que hay que repensar la idea de patrimonio, sobre todo, en este contexto. Es EL contexto para revisar lo patrimonial y extenderlo más allá de los límites turísticos. El marco patrimonial tiene bordes mucho más extensos que el centro de Bs As.

-Pueden contar la historia de algún bar, cómo fue la sucesión en generaciones, qué cambió, qué se mantuvo…

Hay varios ejemplos de éxito de traspaso generacional. Café El Motivo en Villa Pueyrredón es uno, Café de García en Villa Devoto, Café Avecor a una cuadra del Obelisco, Copetín Fiat en Caseros, Café Oriente en Ortúzar, y la lista sigue.

Sin embargo, ocurre en muchas ocasiones que las generaciones mayores, que son las que ocuparon los bares durante 60 años y aún los sostienen, ya no están en condiciones de seguir trabajando y sus hijos no quieren heredar el negocio  familiar.

Entonces los lugares se pierden o se terminan vendiendo a grupos empresariales que no tienen ningún tipo de conciencia ni interés en el patrimonio o la identidad. Si la comunidad en general y sobre todo la más joven, tuviera mayor conciencia sobre el valor cultural y patrimonial de estos bares, entonces encontraría formas más creativas de habitarlos y de seguir con el legado respetuosamente.

Creo que el desafío siempre es el equilibrio, sostener un intermedio entre conservar y transformar. Hay nuevas prácticas con nuevos actores, pero eso no implica que no pueda haber una convivencia justa entre lo viejo y lo nuevo. Lo importante es que se vuelva a pensar al bar como un lugar de encuentro de las personas, más allá de su rango generacional.

-Siempre se los conoció como bares de viejos, espacios con predominancia masculina, en sentido descriptivo. ¿Qué papel juega la perspectiva de género en el proyecto aparte del lenguaje inclusivo en el título?

Sí. El proyecto es anónimo y son viejes y no viejos, porque se trata de desbaratar certezas, fantasías sociales y repensar de qué otra manera podemos convivir entre todxs con nuestra historia viva. Es ponerle el cuerpo a la imagen, sacarla del estereotipo clásico del bar.

Por un lado, es revisarlo con perspectiva de género, ampliando y extendiendo este espacio a otro público y reflexionar también sobre por qué siempre fue un espacio ligado a los varones.

Una de las hipótesis tiene que ver con que el espacio del ocio fue históricamente asociado a lo masculino, mientras que la mujer no estaba habilitada para el espacio público, si no relegada al ámbito familiar-privado.

Tampoco es casual que las mujeres no tengan tan permitido sentarse solas en un bar sin ser cosificadas o sentirse amenazadas.

La organización del ocio femenino es colectiva, en conjunto: las mujeres se agruparon alrededor del té con torta entre amigas para resguardarse de la amenaza masculina y esa fue su sociabilidad.

Ya no es el “bar de viejes” si no la confitería el lugar femenino, un lugar más confitado, con azúcar que no transmuta en alcohol. Un espacio abstemio. @bardeviejes es una invitación a que se construya una nueva arqueología del habitar social y a conquistar estos bares de viejes como un espacio que nos pertenece a todxs, no sólo a los varones.

Por otro lado, estos bares representan el Bs As de hoy, no el de ayer. El proyecto no busca romantizar al “bar de viejes” ni tener una mirada nostálgica sobre Buenos Aires, si no hablar de este mapa en presente y desde lo narrativo: contar las historias que sostienen los bares y los bares que sostienen historias. Y decir: esto aún sigue siendo Bs As, no es el aquel “Bs As querido” de Gardel.

 

-Esta sección se llama Morfando En Zapatillas, y por ende no puedo dejar de preguntar por la comida en los bares, ¿Es la típica argentina? ¿Cuáles son los platos, además del café, las medialunas y el tostado mixto? Me imagino que mantener una receta es algo valorado, en tiempos de tanto cambio…

La comida de los bares de viejes es la llamada “comida criolla”: locro, mondongo, sopas, milanesa, tallarines con estofado, tortilla, filet de merluza, guiso de lentejas.

Hay un know how vinculado a los productos y al hacer culinario de estos bares que me parece fundamental difundir y conservar para su subsistencia porque el público joven le otorga mucho valor a la gastronomía.

El mejor tostado de miga o el mejor sándwiches de crudo y queso probablemente lo comas en un bar de viejes, no en un café nuevo. Porque hay un conocimiento que se afianza en la repetición a lo largo del tiempo. Como en la película Kung Fu.

 

 

 

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Revisar las imágenes y encontrar mensajes cifrados. Es extraño imaginar un mapa sobre un territorio en abismo. Nuestro campo de batalla es la ciudad y hoy ese parece ser el lugar de lo inhóspito. Eso que fue habitado hasta el hartazgo, hasta la hiperventilación, imparable e inagotable, hoy se encuentra en pausa. Como en una película de Linás, llega el momento del intervalo. El escenario no desapareció aún, simplemente está silenciado. ¿Qué vemos en esas imágenes sin ruido? Dos de los grandes males contra los que lucha este proyecto son la gentrificación y el turismo desregulado porque proponen una cultura homogénea. Así se borran las singularidades y se desplaza a lo local por sobre lo global. Son los males de los bares de viejes, pero también de todo negocio de barrio. Es interesante que esta gran crisis se haya desatado, en gran parte, por la capacidad de movimiento, por subirnos y bajarnos de los aviones, por irnos lejos. No es un rechazo al movimiento, si no una reflexión. De repente, el negocio de barrio cobra importancia. Es hacerse y pensarse con los recursos que tenemos a mano, “en casa”. La pequeña comunidad aparece como única forma de supervivencia. @bardeviejes fue y es un ejercicio de distancia. Más que distanciamiento social, es un distanciamiento sociable. Tomar una mínima distancia para ver lo familiar de otro modo y contar la historia de una sociabilidad que florece en lo cotidiano. Eso que está a la vuelta de casa y no vimos por apuro, por distracción, por desinterés. Objetivar la mirada. Ser extranjerxs en nuestra propia casa. Si salimos mañana a la calle, ¿habremos conocido algo distinto de lo que tenemos cerca? ¿O nos iremos tan lejos otra vez? Es un gran momento para dar vuelta la cuadra y apuntar más cerca el dedo. Ni tan lejos, ni tan cerca. . . . . #bardeviejes #bardeviejos #cafe #coffee #argentina #bsas #oldbar #maps #topography y #topografia #bar #old #barrio #mapa #city #oldies #buenosaires #memory #igersbsas #Archilovers #UrbanoCity #urbanlandscape #ig_street #myfeatureshoot #imperial #devoto #cuarentena #takeaway #parallevar

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